jueves, 17 de marzo de 2011

El fin justifica los impuestos

Ayer por lo noche viendo las noticias me entero de que el impuesto de primaria sube un 6%, cosa que no me sorprende.

Lo curioso era que la mayoría del tiempo que duraba el segmento informativo se explicaban todos los efectos beneficiosos que había tenido la utilización del dinero recaudado,  es decir ayudas en comedores infantiles y compra de material escolar, todo esto acompañado de abundantes imágenes de escolares jugando felices y contentos.

No cabe duda de que el objetivo es loable y particularmente por ser un tema en el que están involucrados menores,  y por toda la charla previa se crea en el oyente la sensación de que el impuesto está justificado y de que evadir o retrasarse en estos pagos lo convertirá a uno en un desalmado y malnacido hijo de su madre.

Ya para empezar, ésta manipulación sutil me genera una cierta inquietud,  porque el “como” se presenta la información  siempre tiene un objetivo. La presentación o no presentación de una noticia no es inocua.
El objetivo creo yo es que no se cuestione mucho este impuesto o que se le considere “justo” y que además se pague sin retrasos.

Entonces me cuestiono varias cosas:

 ¿Éste impuesto es justo porque sus fines son justos?

Y me digo que no, pues de otra manera estaría diciendo que el fin justifica los medios.
 La “justicia” se ha de aplicar en dos extremos del impuesto, es decir ha de ser justo en quienes son los beneficiarios y ha de ser justo con quienes son gravados con el mismo.

¿Este impuesto es justo con sus beneficiarios?

A priori parecería que si, los beneficiarios son todos los escolares de la escuela pública, se asume que los escolares  que son enviados a escuelas privadas no tienen dificultades para proveer alimento y materiales.

¿Este impuesto es justo en quienes se aplica?

Éste impuesto se aplica a todos los propietarios de terrenos o casas en función del valor de las mismas pagando más los que tienen terrenos más grandes o valiosos.
Y aquí me pregunto:

¿Es justo que los propietarios sufraguen solidariamente algunos gastos del sistema de enseñanza?  

¿Sería justo porque se supone que si una persona tiene muchas propiedades es más rico que la media?

Si fuese justo lo anterior, entonces  no sería mejor que este impuesto esté contenido en el IRPF que es el “gran hermano” que  todo lo ve y que sabe la riqueza de una persona.

Además se evitaría la superposición de tareas de recaudación entre la DGI y el responsable de enseñanza primaria.

Si nos ponemos a pensar también podemos ver que todo el dinero que se puede obtener de una propiedad ya está gravado. Es decir:
  • Se paga un impuesto de transmisiones patrimoniales en caso de vender o heredar el terreno.
  • Se paga IRPF por rentas generadas por una propiedad (alquileres)
  • Se paga IRPF por tener muchas propiedades.
No dejo de tener la sensación que de alguna manera estoy pagando dos veces por ser propietario.

Con la visión de alguien que viene de fuera, en Uruguay se pagan demasiados impuestos;  y no me centro en el monto de los impuestos, sino en la fragmentación de los mismos. 

Si generalizáramos ésta fragmentación, alguien en su sano juicio vería viable por ejemplo que el estado nos cobrara por ejemplo un "impuesto par la justicia", "impuesto para el desarrollo", "impuesto para la educación secundaria", etc

No es práctico ni debe ser muy funcional o económico en términos estatales cobrar muchas veces por motivos diferentes. 

4 comentarios:

Towie dijo...

La creación de un impuesto con destino fijo es conceptualmente un disparate al que nuestros legisladores se dedicaron con entusiasmo durante muchos años.

Así tenemos el "Fondo de solidaridad", que recauda mucho más dinero del que pueden invertir en el fin para el cual se diseño el tributo.

Ahora, que lindo tema el de la "justicia "tributaria". Vaya uno a saber que es eso ¿no? La vieja máxima de que "pague más el que tiene más" era coreada con ensutsiasmo hasta que alguien vino y trazó la raya de "los que tienen más". Ahí quedó claro que en la subjetividad individual la máxima en realidad dice "que pague más el que tiene más ... más que yo"

El gaucho insufrible dijo...

Cuando estuve en la oficina del "Fondo" también de dió la misma sensación extraña, pues estaba lleno de publicidad de todos los logros conseguidos, de todas las becas que habían dado y todo el dinero gastado.

...
La carga impositiva sistemática en "los que tienen más" solo puede traer como consecuencia "desmotivar" los esfuerzos por "ganar más", lo cual no es una mala palabra de por si , es decir por defecto no todos los que ganan más son unos hijos de su madre que están exprimiendo a sus trabajadores, o abusando de sus contactos personales para subir sin méritos en sus respectivos puestos de trabajo.

Esto deja entreveer las concepciones populares de empresario, esfuerzo, etc.

Es irónico pensar como en EEUU el aplicar un impuesto a los ricos es altamente impopular , porque subyace el pensamiento de que todos pueden ser ricos con un poco de suerte y realizando el esfuerzo adecuado (lo cual es discutible, pero es una herramienta motivadora importante).

Towie dijo...

La impopularidad de los impuestos en los USA está en la raíz de su nacimiento como nación. El episodio que se considera da comienzo a la revolución es el del TE en Boston, en donde prefifieron tirar el TE al mar antes que exportarlo en protesta por los altos impuestos que debían pagar.

No obstante lo anterior, es de los países que tiene de los mas altos impuestos a las "grandes ganancias".

El gaucho insufrible dijo...

Como leia por ahí, la viabilidad de un impuesto también tiene que ver con la "percepción" es decir:

"importa el contexto social que rodea la imposición: las cargas sobre la población debían tener un grado de aceptación suficiente para que la pervivencia de un impuesto fuera posible"

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